1
Tus códigos no caducan. Nunca.
Esta es la base de todo. Un código de Qmarque no deja de funcionar porque se acabe una prueba o porque cambies de plan. Imprímelo hoy en un cartel, un menú o un packaging y escanéalo dentro de diez años: seguirá llevando a donde toca. Nunca pagarás un 'rescate' para mantener vivo un código que ya has impreso.
2
Sin anuncios ni marca de agua.
Tu código es tuyo, y debe parecerlo. En cualquier plan — incluso el gratuito — el código sale limpio, profesional y sin nuestro logo encima. Ningún anuncio, ninguna página intermedia con publicidad, ningún 'powered by'. Tu marca, sin ruido.
3
Cancela cuando quieras. Los códigos siguen funcionando.
Si un día bajas de plan o cancelas, no te secuestramos nada. Los códigos que ya has impreso siguen redirigiendo. Puedes perder el acceso a funciones premium (como editar el destino o ver analítica avanzada), pero tus códigos no mueren. Sin permanencia y sin letra pequeña.
4
Límites transparentes, sin renovación sorpresa.
Sabes exactamente qué incluye cada plan antes de pagar nada. No hay límites ocultos de escaneos ni cargos que aparecen de golpe. Te avisamos antes de cualquier renovación para que decidas con tiempo. Si tienes que subir de plan, lo harás porque quieres, no porque te hemos enganchado.
5
GDPR incluido. Datos en la UE.
La privacidad no es una opción de pago. Cumplimos el GDPR por defecto, alojamos los datos en la Unión Europea y no enviamos las IPs de tus usuarios a terceros. La analítica que necesitas, con respeto por las personas que escanean tus códigos.